El tráfico aéreo de Reus genera inquietud en zonas de Tarragona
El ruido y la cercanía de la petroquímica añaden preocupación entre los vecinos

Un avión sobrevuela las instalaciones del polígono petroquímico de Tarragona. Foto: ARCHIVO / JOAN PUIG
Vecinos de la ciudad de Tarragona han mostrado su preocupación por el paso de los aviones del aeropuerto de Reus que, al sobrevolar zonas de viviendas en el despegue y aterrizaje, provocan molestias por ruido e inquietud por temor a los accidentes. También exigen que se prohíban las rutas establecidas sobre los dos polígonos petroquímicos. La ampliación del aeropuerto y la existencia de una base permanente de la compañía de bajo coste Ryanair aumentan la preocupación.
Las peticiones para que se regule este tema no son nuevas. Las primeras se remontan al año 1993, aunque, según los afectados, no han dado resultado. Ángel Juárez, presidente de la Coordinadora d’Entitats del Camp de Tarragona y de la ONG ecologista Mediterrània, afirma: “Seguimos detectando vuelos convencionales sobre las empresas químicas y, sobre todo, vuelos de prácticas de los pilotos de Iberia”. Alfonso Ruiz, vecino del barrio de Sant Salvador de Tarragona, denuncia públicamente que los aviones pasan muy cerca de las casas “y son estruendosos”.
PETICIÓN DE INFORMACIÓN
Fuentes de Aena, ente gestor de los aeropuertos españoles, afirman que, a raíz del estudio de impacto ambiental contemplado en el proyecto de ampliación del aeropuerto de Reus, se analizó esta cuestión “y se llegó a la conclusión de que no incidía en las viviendas, por lo que no era necesario fijar medidas de aislamiento acústico”. Las mismas fuentes, sin embargo, admiten que, en casos puntuales, alguna aeronave puede desviarse de su ruta y causar molestias. Carme Crespo, concejala de Medio Ambiente de Tarragona, precisa que, para responder a la inquietud vecinal, ha pedido información a la Subdelegación del Gobierno “que es el organismo competente”.
Ángel Juárez precisa que su organización no se opone a la potenciación del aeropuerto “porque es un elemento de dinamización del territorio”. Pero insiste: “hay que eliminar el temor a un posible accidente que afecte a la industria química y han de desaparecer las molestias”.
Fuente: FERRAN GERHARD TARRAGONA / REUS